Una clara muestra de afecto entre dos peces erizo (Diodon liturosus) que no se separan el uno del otro ni siquiera ante la presencia de un animal mucho más grande y potencialmente peligroso. Dos buenos compañeros que pudieron constatar las dos caras posibles del género humano: la de quienes construyen redes; y la de quienes los libran de ellas.
Por un mundo más justo para todos, por favor, hazte VEGANO.
Más información en:
http://lluvia-con-truenos.blogspot.com.es/