Tras toda una semana pasada por agua, para disgusto de cofrades y turistas, ha vuelto el buen tiempo a Sevilla. La procesión de Resurrección ha podido salir a la calle. La única nube que se ha visto es la provocada por el incienso y el único sonido que reinaba en las calles era el de las bandas que acompañaban al paso. Los sevillanos se han mostrado satisfechos con ver a Jesús resucitado y esperan que el año que viene haga mejor tiempo.