El cierre del vertedero del distrito de Macaracas ha dejado a sus residentes sin servicio de recolección de basura, generando una ola de incertidumbre y molestia entre los moradores. La medida fue dictada por el Ministerio de Ambiente tras determinar que el sitio incumplía con las normativas ambientales y representaba una amenaza directa para los ríos Estibaná y La Villa de Los Santos.
La decisión, aunque sustentada en un esfuerzo por frenar el deterioro ambiental de la región de Azuero, ha tenido consecuencias inmediatas sobre la vida cotidiana en Macaracas. "No sé qué vamos a hacer, yo nunca había visto, en mis cuarenta años de estar aquí, que se cerrara el vertedero de Macaracas", comentó una residente visiblemente preocupada.
Otros vecinos compartieron su frustración por lo abrupto de la medida. "Ahora vamos a tener que tirar la basura en la calle, eso no se puede cerrar de la noche a la mañana", expresó otro morador ante la falta de alternativas inmediatas para la disposición de los desechos.