La información se desprende de los primeros informes de la fiscalía y del cruce de datos con el área de Tránsito local. De los motociclistas heridos, ninguno llevaba casco y solo uno tenía carnet habilitante, lo que refuerza la hipótesis de conducción temeraria e ilegal por parte del grupo.
El caso, que dejó un joven de 18 años muerto y siete heridos, ocurrió durante una caravana masiva que circulaba a alta velocidad, invadiendo carriles contrarios y sin control alguno. La fiscalía ya trabaja para identificar al resto de los participantes, muchos de los cuales se dieron a la fuga tras el accidente.
La fiscalía evalúa imputaciones por homicidio culposo y posibles cargos por encubrimiento, desobediencia y lesiones agravadas. El hecho dejó en evidencia una preocupante falta de control en este tipo de convocatorias ilegales.