Claudio vive con Calpurnia, su amiga ex prostituta, comentándole indignado que CalÃgula convertirá el palacio en un burdel orgiástico y lo nombró a él portero y cobrador. CalÃgula está totalmente loco: cree ganar una batalla al dios Neptuno, trayendo conchas como botÃn, baila sin ningún pudor cual divina ninfa-prostituta, nombra senador a su caballo y como cruel broma casa a su viejo tÃo Claudio, con una hermosa joven llamada Mesalina. Casio, un lÃder pretoriano del que CalÃgula se burla continuamente, idea un plan con otros para asesinar al loco emperador. AsÃ, durante los juegos en honor a Augusto, lo engañan alejándolo de sus guardias germanos y lo matan. También asesinan a Cesonia, esposa de CalÃgula y a su hija. Mientras la Guardia Pretoriana saquea el palacio, encuentran a Claudio oculto detrás de una cortina, pero en lugar de matarlo, lo proclaman Emperador a pesar de él no querer.