El documental revela la vida en el desierto del Namib, uno de los más antiguos e inhóspitos del mundo con escasos 20 milimetros de pluviosidad anual. A pesar de estas condiciones extremas, el Namib no está deshabitado y alberga una sorprendente diversidad de vida natural. El filme se enfoca en el elefante del desierto, la única población de elefantes que reside en un desierto. La narración desentraña los secretos de su supervivencia, mostrando las increíbles adaptaciones que les permiten prosperar en este entorno. Es una exploración de cómo estos majestuosos animales consiguen vivir con éxito donde la mayoría no puede.