El rótulo de Made in Korea (reciente estreno de Disney+) podría tomarse como un gesto irónico por el suceso -y tono más que reconocible- de los productos que provienen de ese país. Hiperviolencia, notas sobre lo social y han -ese espíritu de dolor que nace de las entrañas y resentimiento–, aquí brotan con una frescura considerable. La serie, con una segunda temporada confirmada, utiliza el drama histórico, el espionaje y la acción como cuencos para contar la colisión entre dos hombres. Ya están disponibles los dos primeros episodios en la plataforma de streaming (el próximo miércoles se estrenan dos, y los restantes se irán alojando cada semana).