Los ministros de Exteriores de Francia, Alemania y Polonia mantuvieron este miércoles una reunión para analizar una posible respuesta europea ante un eventual uso de la fuerza por parte de Estados Unidos en Groenlandia. “Queremos actuar, pero hacerlo junto a otros socios europeos”, afirmó el jefe de la diplomacia francesa, Jean-Noël Barrot, en declaraciones a France Inter.
El debate se produce tras una nueva serie de declaraciones procedentes de la Administración Trump, que llevaron al Gobierno danés a solicitar una reunión urgente con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. Según Barrot, Rubio negó en una conversación telefónica celebrada el martes que Washington contemple una invasión. Sin embargo, un portavoz de la Casa Blanca afirmó ese mismo día que Estados Unidos estudia "un abanico de opciones", incluida la militar.
La polémica se intensificó tras las declaraciones de Stephen Miller, subjefe de gabinete de Trump, quien sostuvo que nadie luchará militarmente contra EE. UU. por Groenlandia y defendió que la isla debería formar parte del país para proteger los intereses de la OTAN.
Desde Copenhague, el ministro de Exteriores Lars Løkke Rasmussen pidió rebajar la tensión y sustituir el “concurso de gritos” por un diálogo constructivo, mientras que el titular de Defensa rechazó la idea de que Groenlandia esté desprotegida. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, advirtió de que cualquier ataque supondría el fin del sistema de seguridad euroatlántico y pidió a Washington que deje de amenazar a aliados históricos.