La denunciante afirmó que, tras el episodio, fue demorada y acusada injustamente, y apuntó contra Bonelli por una supuesta maniobra de falsa denuncia, algo que, según dijo, ya tendría antecedentes.
Además, se exhibió documentación que acredita que Ferrer estaba autorizada por Mariana Nannis a utilizar el departamento y las instalaciones del hotel, lo que refuerza su descargo. El caso ahora quedó bajo análisis judicial y promete nuevos capítulos.