Un automóvil cubierto de muñecos recorre las calles de Mexicali y se ha convertido en un adorno urbano que llama la atención de la ciudadanía. El proyecto comenzó por iniciativa de la madre de Luis Humberto Romo, quien le propuso reunir y pegar distintas figuras de colección en su vehículo.
Con el paso del tiempo, personas que conocieron la idea se sumaron regalando juguetes, lo que permitió que el número de piezas creciera. A lo largo de cuatro años, el automóvil se ha vuelto una imagen reconocida en distintos puntos de la ciudad, donde personas se detienen a observarlo y tomarse fotografías.
Pese a los robos de figuras e incluso del vehículo, que logró recuperar, Luis estima que actualmente cuenta con alrededor de 200 muñecos y asegura que el proyecto continuará. Para él, se trata de una construcción de su cotidianidad y un homenaje de origen familiar, ya que su madre falleció hace siete años y este proyecto le permite recordarla.