Más de mil kilos de explosivos han sido necesarios para derribar la nave de tolvas y las dos chimeneas de la antigua central térmica de Compostilla II, símbolo del pasado industrial y minero de la comarca leonesa de El Bierzo.
Endesa ha ejecutado este mediodía esta actuación dentro del proceso de desmantelamiento de la central y que, según la compañía, ya supera el 90 por ciento de su ejecución.
Los trabajos han corrido a cargo de las empresas especializadas Recifemetal y 4D.
Según la compañía, aproximadamente el 95% de los materiales resultantes serán revalorizados, en línea con los principios de economía circular que rigen el proyecto, con el objetivo de alcanzar el residuo cero.
La central de Compostilla II, inaugurada en 1972 y ampliada hasta 1985, cesó su actividad en junio de 2020 tras perder competitividad por el incremento del precio de los derechos de emisión de CO₂ y el endurecimiento de la normativa medioambiental europea.