He reconocido la herencia positiva de la década del 90 como la Constitución del 93, una economía sana, un país reinsertado y pacificado que hoy mira el futuro con esperanza, es indispensable también que tome una posición clara sobre los errores del gobierno fujimorista. El fujimorismo tiene una deuda pendiente en la lucha contra la corrupción. Y así es, nada justifica los actos de corrupción que algunos han cometido. Yo he respetado absolutamente a todos los medios, por más adversos que hayan sido. Tengan la absoluta seguridad que desde cualquier cargo que me encuentre, voy a seguir haciéndolo, sin temores ni cálculos políticos. Estamos viviendo tiempos de crecimiento y estabilidad, pero eso no es suficiente, mientras el país siga viviendo en la inseguridad por causa de la delincuencia y el pandillaje ... el gran desafío es fortalecer las instituciones y la independencia de poderes, y que los buenos ciudadanos se sientan plenamente protegidos por el estado de derecho.