CientÃficos suecos cuya labor ha sido financiada con fondos comunitarios han conseguido «engañar» al cerebro de personas con amputaciones en las extremidades superiores para que sientan una mano protésica como si fuera suya. Los resultados suponen un gran avance en el campo de las neuroprótesis y hacen que la ciencia esté cada vez más cerca de conseguir el desarrollo de una mano protésica «inteligente» con sensibilidad al tacto. Se ha publicado un artÃculo al respecto en la revista Brain. Los investigadores de SmartHand pretenden incorporar avances realizados en la nanobiociencia, la neurociencia cognitiva y la informática para desarrollar una mano protésica inteligente con todas las caracterÃsticas básicas de una real.
Además de sentir un «dolor fantasma» en el miembro ausente, la gente que ha sufrido una amputación padece a menudo depresión grave y fobia social, asà como una imagen distorsionada de sà misma.